Producto, quizás lo más importante de tu negocio

El producto que vendes es, posiblemente, lo más importante de tu negocio, lo primero de lo que te tienes que preocupar si vas a dar el salto a Internet. Es importante porque va a tener impacto en lo que quieres transmitir y ofrecer a sus clientes y, financieramente, va a influir directamente sobre tu economía, ya que tendrás que comprarlo, almacenarlo, prepararlo, etc.

El éxito que tengas puede depender, en gran parte de él. Necesitas productos que tengan demanda y que te resulten rentables. Existen negocios en Internet que van a volumen: necesitan muchas ventas con poco margen para ser rentables. Otros negocios tienen más margen y se pueden permitir vender menos, pero para ello tendrán que definir una buena propuesta de valor.

¿Por qué le damos una importancia extrema al producto cuando estamos digitalizando nuestro negocio?

Muy fácil: porque Internet es un mercado global donde algo que creías exclusivo de tu zona se puede encontrar a golpe de click y seguramente, más barato.

Si vendes un producto con «códigos EAN» es muy probable que algún comparador los encuentre y compare el precio con otras tiendas. Por ejemplo, una zapatería o una tienda de electrodomésticos que vende productos que tienen otros mayoristas o minoristas corre el riesgo de vender poco si no tiene un precio muy competitivo.

Lo que queremos transmitir en este apartado del curso es que:

  • Posiblemente tengas un producto ganador que se vende muy bien en tu comercio físico, pero puede fracasar en un comercio online.
  • No trates de replicar tu negocio OFFLine en tu tienda online porque puede haber productos que no funcionen.
  • Piensa que los márgenes son muy importantes en Internet porque vas a tener muchos competidores y el coste de adquisición de pedidos y clientes sube. Sin margen puedes perder mucho dinero.
  • No te culpes si tu producto no funciona, a pesar de ser un experto en él. Las circunstancias online no son las mismas que offline.
  • Intenta adelantarte a tendencias y ofrece siempre y en todo momento una propuesta de valor que no necesariamente sea el precio.

Oceanos rojos, Oceanos azules y vacas lilas.

No vamos a entrar en detalle sobre estos conceptos que han definido los llamados gurús del márketing, pero es conveniente que los conozcas

Un océano rojo es un escenario en el que hay mucha sangre, lo cual quiere decir que está muy competido. Un océano azul, por otra parte, es justo lo contrario. ¿Dónde te gustaría estar? En uno azul, ¿verdad? Pues hay que buscarlo y encontrarlo.

Hay océanos azules que se convierten en poco tiempo en océanos rojos. Hay océanos rojos de los que podemos salir si buscamos alguna especialización o alguna oportunidad, aunque no es fácil.

Y hablando de colores, también tenemos vacas púrpuras. Si vas por Suiza verás muchas vacas pastando, pero si te encuentras una vaca púrpura te llamará la atención. ¿Por qué no creas una vaca de color púrpura? Tu producto puede ser una vaca normal, pero puedes intentar convertirlo en una vaca púrpura que se diferencie del resto.

Pero cuidado, si al final ves muchas vacas púrpuras dejará de ser algo que llame la atención, y pasarán a convertirse en algo habitual.

Si te interesa leer más sobre esto, tienes el libro de Seth Godin

Un ejemplo de un youtuber veinteañero

Aquí tienes la imagen de un youtuber que factura 5 cifras al mes sin tener stock, o eso dice él. Es un ejemplo de lo que llamamos Dropshipper. Lo comentamos aquí simplemente para que veamos el paradigma de Internet hoy en día. Una persona, sin apenas experiencia en el retail, pero con ganas de aprender y que se forma en cuanto a tendencias, es capaz de crear un negocio basado en la venta de productos compitiendo con personas o empresas expertas que llevan una inercia de años en el sector.

Fijémonos lo que nos cuenta:

  1. Producto. Primero escoge un producto ganador en Internet. Existen webs y apps, gratuitas y de pago, que nos indican productos de tendencia que están teniendo éxito o que pueden tenerlo. Además, nos indican dónde poder conseguirlo (generalmente Aliexpress y marketplaces similares).
  2. Una vez tenemos el producto, necesitamos una plataforma online donde venderlo, es decir, una web o un marketplace. Este tipo de vendedores por dropshipping no suelen crear tiendas estables, perfectamente legales, bien ordenadas en cuanto a secciones, etc. Buscan simplemente una web donde la página del producto esté superoptimizada para la conversión, para la venta. Para ello suele funcionar muy bien la plataforma de Shopify.
  3. Publicidad. Una vez hemos escogido el producto y lo hemos dado de alta en nuestra tienda online, falta quizás lo más importante. Hay que conseguir tráfico, visitas, a esa página de producto. No va a aparecer en los buscadores porque son productos rápidos, de tendencia, y muy competidos. Para ello se usan los anuncios en redes sociales como Facebook o Instagram. Suelen ser anuncios que generan deseo, que solucionan alguna problemática, nos facilitan la vida o simplemente, son «cool» (nos encantan y los compramos por capricho).
  4. Por lo tanto creamos diferentes campañas de anuncios, con diferentes creatividades, y como podemos comprobar el gasto y el retorno de inversión, vamos probando y midiendo cuáles están dando mejores resultados, dejando las que nos funcionan y descartando aquellas en las que perdemos dinero.
  5. Atención al cliente. Por regla general esto no es un problema para el comercio tradicional, porque es lo que mejor hacemos. Sin embargo supone un problema para los dropshippers porque como no estocan y compran directamente en aliexpress, enviando al cliente, suelen tener muchos problemas de devoluciones, pedidos que no llegan, etc.
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